Prepárate

Prepararte para tu sesión

Una guía suave para llegar preparado en cuerpo, mente y espacio.


Tu preparación es el comienzo del trabajo. Tomarte el tiempo para establecer tu intención, preparar tu espacio y aquietar la mente analítica permite que la sesión se despliegue con más naturalidad y profundidad.

Preparar tus preguntas

Escribir tus preguntas forma parte de establecer la intención. Sentarte con lo que más deseas preguntar trae claridad incluso antes de que la sesión comience.

  • Apunta a 5 a 15 preguntas.
  • No más de 20.
  • Ordénalas de la más importante a la menos importante.
  • Los temas comunes incluyen propósito de vida, dirección profesional, relaciones, preguntas espirituales, síntomas físicos o emocionales y patrones repetidos de vida.
  • Mantén las preguntas enfocadas en tu propio crecimiento en lugar de intentar arreglar a otros.

En lugar de "¿Cómo arreglo a mi hijo?", prueba "¿Cómo puedo apoyar mejor a mi hijo?"

Tiempo y espacio para asentarte

  • Reserva varias horas sin prisa.
  • Evita correr antes o después.
  • El trabajo puede seguir desplegándose silenciosamente en los días y semanas posteriores a la sesión.
  • Date espacio para integrar.

Preparación técnica para sesiones en línea

Si tu sesión es presencial, puedes saltarte esta parte: Nelson ayudará a preparar el espacio cuando llegue. Para sesiones en línea:

  • Las sesiones ocurren por Google Meet o Zoom.
  • Usa audífonos con micrófono.
  • Usa una conexión de internet estable.
  • Mantén el video encendido para que Nelson pueda seguir la respiración y los cambios emocionales.
  • Coloca la cámara de manera que sigas visible mientras estás recostado.
  • Silencia teléfonos y notificaciones.

Tu ambiente

  • Elige un lugar cómodo donde puedas recostarte por completo.
  • Una cama, sofá o sillón reclinable está bien.
  • Usa una almohada si la necesitas.
  • Quédate en una habitación privada donde no serás interrumpido.
  • Es mejor que tus seres queridos y mascotas estén en otra área.
  • Usa el baño justo antes de la sesión.

Disposición y expectativas

  • Suelta las expectativas.
  • No compares tu experiencia con la de nadie más.
  • Confía en la primera impresión que surja.
  • Expresa lo que percibes sin analizar demasiado.
  • Sigue describiendo imágenes, sensaciones, sentimientos, impresiones o recuerdos.
  • Permaneces en control todo el tiempo.
  • Este es un estado natural de relajación profunda, no control mental.
  • Puedes pausar cuando lo necesites.

Practicar visualización

Visualizar es ver con la mente, no necesariamente con los ojos físicos. Algunos ejercicios simples en los días previos a tu sesión pueden ayudarte a sentirte más cómodo con esta forma más suave de ver.

  • Imagina un pájaro rojo.
  • Imagina una flor amarilla.
  • Imagina un árbol verde.
  • Imagina sostener un limón, cortarlo por la mitad, oler el cítrico, sentir la textura y notar el color.

Cuidado antes y después

Antes

  • Come ligero.
  • Reduce la cafeína.
  • Llega abierto, descansado y curioso.

Después

  • Puedes sentirte soñador, sensible o reflexivo.
  • Come algo que te ayude a enraizarte.
  • Camina descalzo sobre la tierra si es posible.
  • Reserva un momento tranquilo para escribir lo que experimentaste.
  • Registra tus impresiones poco después, porque los detalles pueden desvanecerse como un sueño.

Tu grabación

  • Con tu consentimiento, las sesiones pueden grabarse para que las conserves.
  • Escuchar después puede ayudar a profundizar el trabajo e integrar las comprensiones.
  • Escucharla es opcional.
  • Nunca escuches la grabación mientras conduces.

Llega abierto, descansado y curioso. Tu única tarea es relajarte y decir lo que percibes.

Listo para comenzar

Da el primer paso suave

Si esto se siente alineado, eres bienvenido a comenzar con una llamada de descubrimiento.